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Impacto legal de las I.A. en las relaciones laborales

Impacto legal de las I.A. en las relaciones laborales

Por: José María Galindo y Juan Carlos Zepeda

En la primer parte de este artículo, “Elevadores, Sindicatos e Inteligencia Artificial I.A.”,  se mencionó que hoy en día, los sindicatos tienen la ardua tarea y obligación de velar por los intereses de los trabajadores. ¿Cómo actuarán ante el posible desplazamiento de la mano de obra por la Cuarta Revolución Industrial? Movimiento así denominado por el fundador del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab.

El término Cuarta Revolución Industrial se acuñó debido al cambio en los procesos productivos a nivel global, justo en la coyuntura en la que estamos hoy: La Inteligencia Artificial (I.A.) ha empezado a reemplazar los procesos productivos “tradicionales”. Existen ya empresas que aún produciendo cantidades más grandes, emplean a menos trabajadores, mejorando la calidad y elevando la productividad.

Adam Smith, en 1776, en su Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones, planteó las condiciones para que exista un aumento de la producción de acuerdo con las necesidades de las personas. El autor describe tres circunstancias distintas de las cuales nos centraremos en la siguiente: “la invención de un gran número de máquinas que faciliten y abrevien el trabajo, capacitando a un hombre para hacer la labor de muchos”.

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Debido a la incorporación de las I.A., muchas empresas están adaptando sus procesos para que cada vez sean más máquinas las que desahoguen la producción. Hemos vivido ya experiencias impresionantes donde son los robots los encargados de proveer la materia prima, cargar camiones con productos, administrar centros de distribución o ensamblar diferentes piezas, todas actividades antes reservadas al esfuerzo físico de una persona.

Por lo anterior, las relaciones de trabajo deberán reacomodarse. Las empresas tendrán que evolucionar e incluso algunas migrar a maquinarias y sistemas controlados por las I.A. Es precisamente por esto que los trabajadores con competencias más especializadas para operar (o programar) estas máquinas tendrán espacio para la nueva era. La capacitación y actualización se convertirá en un tema fundamental para gobiernos, empresas y sindicatos. Estos últimos deberán hacerlo si desean conservar su relevancia en la nueva era.

En el aspecto legal, nos encontramos en el supuesto normativo que contempla la Ley Federal del Trabajo en su Artículo 439 que señala: “Cuando se trate de la implantación de maquinaria o de procedimientos de trabajo nuevos, que traiga como consecuencia la reducción de personal, a falta de convenio, el patrón deberá obtener la autorización del Tribunal, de conformidad con lo dispuesto en el procedimiento especial colectivo establecido en el artículo 897 y subsecuentes de esta Ley…”.

El impacto legal de la I.A. en las relaciones laborales. Inteligencia Artificial. Foto: iLexx, Envato Elements
El impacto legal de la I.A. en las relaciones laborales. Inteligencia Artificial. Foto: iLexx, Envato Elements
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Las I.A. y la maquinaría controlada por estas mismas desplazarán mano de obra y en consecuencia, empresas y sindicatos deberán utilizar los mecanismos jurídicos vigentes. Como podemos ver, las autoridades laborales jugarán un papel fundamental para un equilibrio entre los factores productivos, sin olvidar el sentido de justicia social que debe regir la acción de gobierno.

El líder empresarial, Jack Welck, recordado por su política de recortar en GE al 10% menos productivo de su empresa cada año, planteaba en este sentido:

“Siempre he creído que el mayor aporte que una empresa le podía hacer a la sociedad era su propio éxito –empleo, impuestos, inversiones, etc.- Así es, pero ya no basta con eso. Hoy, las compañías no pueden permanecer distantes y prósperas mientras que las comunidades alrededor se hunden y mueren”.

“Al mirar hacia el futuro, también debemos tomarnos el tiempo de mirar a nuestro alrededor”, plantea Kai Fu Lee. Esto en referencia a los trabajadores que, como sociedad, no podemos ni debemos abandonar a su suerte.

“Orquestar un cambio fundamental en las estructuras económicas suele requerir toda la fuerza del poder gubernamental. Si aspiramos a escribir un nuevo contrato social para la era de la Inteligencia Artificial, tendremos que tirar de las palancas de las políticas públicas”,

subraya.
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La Cuarta Revolución Industrial impone a los sindicatos la obligación de analizar cuáles serán las opciones de los trabajadores para mantenerse al paso de los requerimientos modernos. Se debe saber dónde se requerirá mayor capacitación y habilidades para puestos que podríamos aún desconocer.

Tal es el caso de los elevadoristas, que en un periodo de cien años, la evolución de la tecnología los hizo desaparecer gracias a la automatización. En cada industria se crearán y desaparecerán diversas funciones y especialidades que incluso hoy no imaginamos.

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Los sindicatos deberían entonces buscar ya, dentro de los beneficios que le conceden a sus agremiados, actualizaciones de manera urgente, constante y permanente. Generar espacios de educación formal a través de inversiones en nuevas tecnologías, intercambios y alianzas con organismos e instituciones que provean habilidades para la nueva realidad laboral y para lo que viene en los próximos 25 años. Sindicatos, empresas, gobiernos, instituciones educativas y no gubernamentales deben trabajar en conjunto, hoy más que nunca. La conocida frase de “el futuro es hoy”, en materia laboral es más que cierta. El tiempo apremia y la realidad se impone.

Es de suma importancia, que los sindicatos busquen de inmediato, dentro de los beneficios a sus agremiados, actualizaciones de manera urgente, constante y permanente. Deberán procurar espacios de educación formal a través de inversiones en nuevas tecnologías, intercambios internacionales y alianzas con organismos e institutciones que provean habilidades para la nueva era laborarl. En los próximos 25 años, sindicatos, empresas, gobiernos, instituciones educativas y organizaciones no gubernamentales deberán trabajar en conjunto. La frase “el futuro es hoy”, cobra otro sentido aún más urgente en el tema laboral. El tiempo apremia y la realidad se impone.

Fuente: Redacción.

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